ARTÍCULO

Aclarando algunos mitos sobre los cigarrillos electrónicos

Tomado de: publichealthmatters.blog.gov.uk

Sin duda, habrá visto algunas de las historias en los medios recientemente después de que se hiciera la publicación “la evidencia sobre los cigarrillos electrónicos” en la última actualización de PHE. Los cigarrillos electrónicos parecen ser un poco como el “Marmite”, provocando controversias entre el público y los medios de comunicación.

No es sorprendente que haya tantas imprecisiones y conceptos erróneos sobre los cigarrillos electrónicos y el vapeo. Este blog analiza algunos de los mitos más comunes y proporciona la evidencia.

Nuestra última revisión independiente sobre cigarrillos electrónicos, realizada por académicos líderes en el campo del control del tabaco, se centra en los hechos actualizados sobre el vapeo entre adultos y jóvenes en Inglaterra.

A pesar de que los medios a veces confusos y confundidos informan sobre la seguridad de los cigarrillos electrónicos, existe un consenso cada vez mayor en torno a la evidencia. Aunque no sin cierto riesgo, en comparación con fumar cigarrillos electrónicos son mucho menos dañinos.

Esta visión cuenta con el respaldo de varios organismos clave, incluidos el Cancer Research UK, Action on Smoking and Health, el Royal College of Physicians, la British Medical Association y recientemente, un importante organismo científico de los EE. UU., Las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina.

MITO 1 – Los cigarrillos electrónicos causan “bronquiolitis obliterante, también conocida como pulmón de las palomitas de maíz”

Una de las preocupaciones más comunes es que los cigarrillos electrónicos pueden causar «pulmón de palomitas de maíz». Esto se produjo porque algunos saborizantes utilizados en los líquidos electrónicos para proporcionar un sabor a mantequilla contienen el químico diacetilo, que a niveles muy altos de exposición se ha asociado con la enfermedad pulmonar grave bronquiolitis obliterante.

La condición ganó su nombre popular debido a que inicialmente afectaba a los trabajadores de una fábrica de palomitas de maíz.

Aunque el diacetilo ha sido prohibido como un ingrediente de los cigarrillos electrónicos y de los líquidos de los vaporizadores en el Reino Unido, ha sido detectado en algunos saborizantes de los líquidos en el pasado, pero a niveles mucho menores que en el cigarrillo tradicional. Incluso a estos niveles, fumar no es un factor de riesgo principal para esta enfermedad.

MITO 2 – Los cigarrillos electrónicos no están regulados y no sabemos qué hay en ellos

El Reino Unido tiene una de las regulaciones en cuanto a los cigarrillos electrónicos más estrictas del mundo. Bajo la Regulación del Tabaco y Productos Relacionados de 2016, los cigarrillos electrónicos están sujetos a estándares mínimos de calidad y seguridad, así como a requisitos de empaque y etiquetado para proporcionar a los consumidores la información que necesitan para tomar decisiones informadas.

Todos los productos deben ser notificados por las fábricas a la Agencia Reguladora de Medicinas y productos de Cuidado de la Salud (MHRA) inglesa, con información detallada que incluya el listado de todos los ingredientes.

MITO 3 – Los cigarrillos electrónicos son dañinos al contener nicotina

4 de cada 10 fumadores y exfumadores piensan de forma herrada que la nicotina causa la mayoría de los cánceres relacionados con el tabaco, cuando la evidencia demostró que la nicotina de hecho genera un mínimo riesgo para la salud. Aunque la nicotina es la razón por la que las personas se vuelven adictas a fumar cigarrillo, son los otros cientos de químicos que se generan en el proceso de combustión los que causan casi todo el daño.

El vapor de los vaporizadores no contiene alquitrán ni monóxido de carbono, dos de los elementos más dañinos en el humo del cigarrillo. Si contiene algunos químicos que también se encuentran en el cigarrillo, pero en niveles mucho más bajos.

MITO 4 – Estar expuesto al vapor de los cigarrillos electrónicos es malo para quienes no lo consumen

La evidencia es clara, el humo de segunda mano es dañino, por lo que el Reino Unido tiene leyes que prohíben fumar en sitios cerrados y en sitios de trabajo. Estas leyes no cobijan al vapeo y las organizaciones son libres de hacer sus propias políticas en el uso de cigarrillos electrónicos.

El líquido del cigarrillo electrónico está compuesto por nicotina, propilenglicol y / o glicerina, y aromatizantes. A diferencia de los cigarrillos, no hay vapor lateral emitido por un cigarrillo electrónico a la atmósfera, solo el aerosol exhalado.

La revisión de evidencia de Public Health England de 2018 encontró que, hasta la fecha, no se han identificado riesgos de salud de vapor de segunda mano. Las personas con asma y otras afecciones respiratorias pueden ser sensibles a una variedad de irritantes ambientales, así como al polen y al aire frío, y PHE aconseja a las organizaciones que tengan esto en cuenta y que hagan ajustes cuando sea apropiado, al hacer sus propias políticas sobre el uso de cigarrillos electrónicos.

MITO 5 – Los cigarrillos electrónicos son una puerta de entrada para que los jóvenes empiecen a fumar

Nuestro último informe no encontró evidencia, hasta el momento, para respaldar la preocupación de que los cigarrillos electrónicos sean una puerta de entrada para que los jóvenes empiecen a fumar. Las encuestas del Reino Unido muestran que los jóvenes están experimentando con los cigarrillos electrónicos, pero el uso regular es raro y se limita casi por completo a aquellos que ya fuman. Mientras tanto, las tasas de tabaquismo entre los jóvenes en el Reino Unido continúan disminuyendo.

Tampoco hay evidencia que respalde la afirmación de que vapear es «normalizar el tabaquismo». En los años en que el vapeo de adultos y jóvenes en el Reino Unido aumentaba, el número de jóvenes que creían que «no estaba bien» fumar se aceleraba. Por supuesto, Public Health England continuará monitoreando las tendencias en el uso de cigarrillos electrónicos junto con los que fuman.

MITO 6 – Los cigarrillos electrónicos están siendo usados como un caballo de Troya – para que la industria del tabaco pueda mantener el hábito de fumar entre las personas

Actualmente no hay evidencia que sugiera que los cigarrillos electrónicos alienten a las personas a seguir fumando; la realidad en el Reino Unido sugiere lo contrario. La proporción de usuarios de cigarrillos electrónicos que son exfumadores ha aumentado en los últimos años.

De los 3.2 millones de usuarios adultos de cigarrillos electrónicos en el Reino Unido, más de la mitad han dejado de fumar por completo. Otros 770.000 han dejado de fumar y vapear. Al mismo tiempo, las tasas de éxito para dejar de fumar han mejorado y estamos viendo una caída acelerada en las tasas de tabaquismo, actualmente en un mínimo histórico del 14,9% en Inglaterra.

MITO 7 – Los cigarrillos electrónicos no ayudan a dejar de fumar

Independientemente de nuestra revisión, en febrero de 2019 se publicó un importante ensayo clínico financiado por NIHR en el Reino Unido. Con la participación de casi 900 participantes, se encontró que, en los servicios locales para dejar de fumar, un cigarrillo electrónico estándar era dos veces más efectivo para ayudar a los fumadores a dejar de fumar en comparación con los que dejaron de fumar con la elección de la combinación de terapia de reemplazo de nicotina (TRN). Ambos grupos recibieron apoyo conductual y los del grupo de cigarrillos electrónicos tuvieron reducciones significativamente más rápidas en la tos y la flema.

 

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